La historia detrás de la emoción de Öbraze

El comienzo

Un día, rebuscando en una vieja caja de fotos, encontré una tarjeta de San Valentín que mi madre me había dado unos meses antes de que ella y mi padre fallecieran trágicamente en una explosión. En la tarjeta había escrito: «Te queremos, mi pequeña», y la había firmado: «Mamá y Papá». Yo era solo una adolescente por aquel entonces. Releer esa tarjeta casi veinte años después me emocionó muchísimo.

Durante años, tuve miedo de perder esa tarjeta, miedo de olvidar dónde la había puesto. Con el paso del tiempo, y tras algunas noches en vela, pensé en reproducir esa notita en una joya, pero quería hacerla yo misma. Y después de varios experimentos creativos, finalmente me enamoré de la versión final: madera y aluminio.

En el proceso, aprendí a vectorizar, mejorar y crear las piezas de madera. Unos años después, quise darle un toque diferente a esta joya. Y un día, los pocos vídeos de mis padres, que temía perder o borrar accidentalmente, volvieron a mí, y así nació la idea de «Tesoro Escondido».

Porque los vídeos de mis padres, donde oigo a mi madre reír, decir mi nombre, o a mi padre mecerse plácidamente en SU sillón, no son más que auténticos tesoros para mí, y de ese miedo a perder los pocos recuerdos que tenía de ellos nació la emoción Öbraze.

Ahora tengo un colgante y una pulsera con la letra de mi madre, que me dicen «Te queremos». Su risa, incluso su canción favorita, que antes odiaba, ahora la escucho de otra manera. Y cuando necesito un poco de ánimo, cuando tengo miedo o cuando los extraño, no tengo que buscar más. Solo acerco mis joyas al teléfono y oigo su risa... a mi padre, lo veo sonreír. A veces, eso es todo lo que necesito.

Existe también otra razón detrás de la emoción de Öbraze

Mi hijo. Uno de los primeros "te quiero" que me escribió. Guardé esa notita con mucho cuidado en mi cartera.

Por desgracia, una noche, mientras dormía, alguien forzó la ventana y me robó la cartera. Me sentí destrozada, no por las tarjetas, no por el poco dinero que me robaron, sino por las palabras de mi hijo, sus primeros escritos con todo el amor de su corazoncito, las palabras de mi pequeño hombre que, con tan solo tres años, pensaba que yo era guapa.

Por una misteriosa intervención divina, unos meses después, alguien me contactó en el trabajo. Este hombre, que trabajaba en la construcción de un tramo de carretera entre mi lugar de trabajo y mi casa, encontró mi cartera en el terreno recién dinamitado. Nos encontramos en un estacionamiento y me la devolvió.

Me habían robado las tarjetas de crédito y el dinero, pero enseguida abrí la sección donde había escrito la nota… ¡SEGUÍA AHÍ! Pues claro, me hice una joya con ella. ¡SÍ! ¡Una joya y un llavero!

 

Por eso existe la emoción de Öbraze

Porque sé lo que es tener miedo de perder a alguien. Sé lo que es querer tener a alguien cerca para siempre. Y ahora sé que una joya puede ser mucho más que un simple accesorio.

Puede ser un tesoro. Tu tesoro.

Nuestra misión

En Öbraze émotion, transformamos tus recuerdos más preciados en tesoros que podrás llevar contigo cada día. Un dibujo infantil. Una nota de amor. Una foto familiar. Un último mensaje de voz. Estos momentos fugaces se convierten en tesoros para atesorar.

Nuestro proceso artesanal

Cada joya está hecha a mano en Quebec. Seleccionamos maderas preciosas (palisandro, ébano de Macasar) y metales de calidad para crear piezas únicas que cuenten TU historia.

Nuestra tecnología NFC Tesoro Oculto añade una dimensión mágica: un simple toque con tu teléfono revela una página web privada que contiene tus recuerdos digitales (vídeos, fotos, mensajes de voz, textos).

Nuestra promesa

✓ Producto 100% artesanal hecho en Quebec
✓ Personalización ilimitada
✓ Tiempo de creación: 4 días
✓ Materiales de primera calidad
✓ Cada joya es única, como tu historia

¿Cuál es tu historia?

¿Qué recuerdo quieres guardar en lo más profundo de tu corazón? ¿Qué mensaje quieres conservar para siempre? ¿Qué emoción merece ser transformada en una joya?

Cuéntame tu historia y juntos la transformaremos en un tesoro que podrás llevar contigo cada día.

Tu historia merece ser contada.